INFO & CUIDADOS

POR QUÉ ELEGIR VELAS DE CERA DE SOJA?

​Amamos las velas, su aroma, la luz que irradian... pero... de qué se componen? 

Las velas tradicionales son de parafina, que es un derivado del petróleo. 

Al quemarse emiten vapores perjudiciales y desprenden hollín negro.

Son tóxicas, contaminantes y derivan de las refinerías de petróleo.

Por qué velas de cera de soja?

Porque están realizadas con cera de soja, que es un derivado vegetal, 100% natural.

Tienen un quemado limpio y parejo, y duran 3 veces más que las velas de parafina.

No son tóxicas. Son sustentables, no contaminan, derivan de un producto natural.

​CUIDADOS

​Las velas de soja no requieren mayores cuidados. 

No obstante, es importante recordar lo siguiente: Como cualquier otra vela, nunca la prendas y dejes desatendida.

Algunos tips importantes:

  • ​Por tratarse de una vela  de cera natural, no mantener encendida por más de 3 horas seguidas.
  • Antes de apagarla verificá que la cera se haya derretido hasta los bordes, ya que eso facilitará el quemado parejo y evitará que se forme un túnel (hueco de cera alrededor del pabilo).
  • Si la llama es muy chiquita, apagá la vela y desprendé con cuidado la punta quemada del pabilo.
  • Si la vela no prende, retirá con una cucharita un poco de cera alrededor del pabilo y hasta los bordes del vaso.
  • Siempre esperá a que se encuentre completamente sólida para volver a encenderla y, antes de hacerlo, no olvides desprender con los dedos el pedacito de pabilo quemado (Sí, tienen pabilo de madera! No son divinos?!)
  • Y algo súper súper importante: las PALMS son sensibles al calor, por lo que nunca las expongas al sol directo ni al calor intenso (nunca jamás las dejes adentro del auto!).

 

​Cuando tu vela ya se terminó, simplemente retirá los restos de cera con papel de cocina, y luego llená el vaso con agua tibia y detergente.

Este proceso desprenderá cualquier resto de cera como así también el pegamento que sostiene al pabilo.

Después de unos minutos, lava bien el vaso con detergente y... voilá! Ya tenés un vaso divino para una caipirinha, una gaseosa bien fría o la bebida que más te guste!

(También podés ponerle agua y unos jazmines... o la flor que más te guste... y queda pipí cucú como centro de mesa o mini-florerito donde prefieras!)